La croqueta de jamón sigue siendo la reina, pero algo está cambiando en 2025

Hay verdades que resisten modas, dietas y tendencias virales. La croqueta de jamón ibérico es una de ellas. Año tras año, estudio tras estudio, sigue ahí: en la primera posición del ranking de consumo, en la barra del bar de siempre, en la mesa de cualquier celebración que se precie. Pero el estudio de consumo elaborado por Croquetas Ricas para 2025 trae una novedad que merece atención: algo se está moviendo en los hábitos de los españoles cuando se ponen delante de una croqueta. Y tiene forma de cesto de air fryer.

En Canal Croqueta no venimos a decirte qué croqueta tienes que pedir ni cómo tienes que cocinarla. Venimos a contarte lo que está pasando, que para eso estamos aquí.


El jamón ibérico, cuarenta años en el trono y sin señales de abdicación

Hay algo casi filosófico en el dominio absoluto de la croqueta de jamón ibérico. No es solo que sea la más consumida en bares y restaurantes. Es que también lidera en los hogares, en las tiendas y en las búsquedas online. Es la croqueta de referencia: el baremo con el que muchos miden todas las demás. Si una croqueta de jamón está buena, el local ya tiene un punto a favor. Si está mal hecha… hay conversación para rato en los comentarios.

Lo que confirma el estudio de 2025 no es ninguna sorpresa, pero sí una reivindicación: en un momento en que los sabores exóticos, las fusiones y los rellenos de autor proliferan en las cartas, el jamón ibérico no cede ni un milímetro. La tradición, cuando está bien ejecutada, no necesita reinventarse.


El ranking completo: los sabores que más se consumen en España

El estudio de Croquetas Ricas recoge las preferencias reales de consumo a lo largo de 2025. Más allá del jamón, el ranking refleja un panorama reconocible para cualquier aficionado a la tapa:

Croqueta de jamón ibérico — Líder indiscutible. La referencia histórica, gastronómica y sentimental.
Croqueta de bacalao — Fiel a su posición. Con personalidad propia y una base de fans muy fiel.
Croqueta de pollo — El gran clásico de la cocina doméstica. La que muchos aprendimos a hacer en casa.
Croqueta de cocido o puchero — Cultura del aprovechamiento convertida en alta tapa.
Croqueta de queso — En ascenso constante. Especialmente entre los más jóvenes y en versiones gourmet.

La lista no tiene grandes sorpresas, y eso también dice algo: los españoles sabemos lo que queremos cuando pedimos una croqueta. Que esté bien hecha.


La novedad del año: el air fryer entra en la ecuación

Aquí está el dato que más nos ha llamado la atención en Canal Croqueta. Según el estudio de consumo de 2025, uno de los crecimientos más sostenidos del año corresponde a las croquetas pensadas para cocinarse sin freír: en air fryer o en horno.

Podemos debatir largo y tendido si eso es una evolución, una herejía o simplemente una adaptación lógica a los tiempos que corren. Lo cierto es que el mercado está respondiendo: los obradores y marcas están formulando croquetas específicamente diseñadas para estos formatos, y los consumidores las están comprando.

¿Quiere esto decir que la fritura tradicional tiene los días contados? En absoluto. Pero sí que el ecosistema croquetero se está ampliando, y eso —seamos honestos— no es necesariamente malo. Si más gente come más croquetas, en Canal Croqueta no vamos a ser nosotros quienes nos quejemos.


Lo que esto nos dice sobre cómo comemos croquetas en España

El estudio de Croquetas Ricas no es solo un ranking de sabores. Es una fotografía de cómo se relacionan los españoles con uno de sus platos más queridos. Y lo que vemos en esa foto es una convivencia interesante: la tradición como ancla y la adaptación como corriente.

El jamón manda. La fritura sigue siendo el método rey. Pero el queso sube, el air fryer crece y los sabores de autor van encontrando su hueco. No es una revolución. Es una evolución lenta, como debe ser cuando hablamos de algo que queremos que dure.

Y si algo nos ha enseñado la historia de la croqueta en España, es que siempre ha sabido adaptarse sin perder su esencia. Igual que una buena bechamel: firme por fuera, cremosa por dentro.


¿Y tú? ¿Cuál es tu sabor de croqueta de cabecera en 2025? ¿Has probado ya el air fryer o sigues siendo del aceite caliente y sin concesiones? Cuéntanoslo en los comentarios — aquí no hay respuestas incorrectas, solo croquetas por descubrir.

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