Las mejores croquetas de Santiago de Compostela

Durante siglos, los peregrinos llegaban a Santiago buscando algo trascendental. Nosotros también venimos en busca de algo importante: una croqueta bien hecha, con bechamel que se rinda sin resistencia y un rebozado que cruja con convicción. Y resulta que Santiago, además de catedrales y pulpo, tiene mucho que decir en esto de las croquetas.

La ciudad ha vivido en los últimos años una transformación silenciosa pero contundente: lo que antes era patrimonio exclusivo de tabernas de toda la vida ha saltado a cartas de restaurantes con ambición, mercados con encanto y bares donde el bocadillo convive con la creatividad. Aquí va nuestra guía para no perderse nada.

Por qué Santiago es tierra de croquetas con carácter

Galicia tiene una relación especial con la bechamel. Quizás sea el clima, que invita a los interiores cremosos. Quizás sea la tradición de aprovechar bien los productos —el lacón, el bacalao, la merluza del puerto— que encontraron en la croqueta su mejor envoltorio. Lo que es seguro es que en Santiago no te van a servir una croqueta a la ligera.

La influencia gallega se nota en los rellenos: aquí la merluza compite de tú a tú con el jamón ibérico, y no es raro encontrar versiones con zamburiñas, queso de tetilla o incluso lacón con grelos reinterpretado. La tradición española más clásica convive con el producto local de una manera que, francamente, nos parece un privilegio.

Los locales que no puedes saltarte

1. Taberna do Bispo — Rúa do Franco, 37
Un clásico del barrio histórico que lleva décadas resistiendo modas y manteniendo sus croquetas de jamón como señal de identidad. La bechamel es densa, el rebozado fino y la ración generosa como manda el canon gallego. Llega pronto: se acaban.

2. A Curtidoría — Rúa das Casas Reais, 17
Cocina gallega con criterio y una croqueta de merluza que tiene sus propios fans incondicionales. El punto de sal es impecable y el interior no babea: está en ese punto exacto de cremosidad que la gente lleva años intentando describir sin conseguirlo del todo.

3. O Dezaseis — Rúa de San Pedro, 16
Un restaurante que trabaja el producto gallego con seriedad y que tiene en su carta una croqueta de lacón con historia propia. No es la más famosa de la ciudad, pero quien la conoce vuelve. Y vuelve. Y vuelve.

4. Mercado de Abastos — Rúa das Ameas, s/n
El mercado más fotogénico de la ciudad tiene también sus barras. Algunas de ellas sirven croquetas que salen directamente de la lógica del mercado: con lo que hay, con lo que es fresco, con lo que tiene sentido ese día. Eso, en términos croquetiles, es una virtud.

5. Casa Marcelo — Rúa das Hortas, 1
Si buscas la versión más elaborada, la cocina de Marcelo Tejedor ha jugado con las croquetas desde una perspectiva más creativa. No siempre están en carta, pero cuando aparecen, merecen atención. Aquí la croqueta es un ejercicio de técnica, no solo de tradición.

La ruta croquetil del casco histórico

Si tienes una tarde libre y ganas de caminar entre piedra y bocado, el triángulo entre la Rúa do Franco, la Rúa da Raíña y la Praza de Cervantes concentra buena parte de la acción. Es una zona donde la oferta de tapas es densa y las croquetas aparecen en casi cada barra. Nuestra sugerencia: pide una ración en cada sitio, compara sin juzgar y llega a tus propias conclusiones. Eso es lo más honesto que podemos hacer.

La pregunta que nos hacemos en Canal Croqueta

¿Tiene Santiago una identidad croquetil propia o simplemente ejecuta muy bien la tradición española con producto gallego? Es un debate que nos encanta y que no tenemos ninguna intención de resolver nosotros solos.

¿Conoces algún local que falta en esta lista? Mándanoslo a los comentarios. Esta guía la construimos entre todos.

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